
Queridas amigas y amigos:
Con la proyección de esta película perseguimos un objetivo específico, además de los que ya conocéis: ensanchar la personal visión del mundo, limitada, al menos, por dos factores inclementes:
1)por la brevedad de la existencia individual, que nos impide lograr la superación de muchos miedos e ignorancias, y 2) por la rigidez de la propia cultura heredada, que dibuja de antemano cómo cada individuo debe insertarse en el mundo y lo que se espera de cada cual. Valores, normas, pautas de comportamiento, identidades…
El debate puede articularse alrededor de dos temas fundamentales que se destacan muy claramente en esta narración audiovisual:
a) La homosexualidad, de la que hablamos muy bajito si nos incumbe personal o familiarmente o, si nos es ajeno, alto y a modo de escarnio. Gran estupidez, por cierto, intentar agredir a alguien con su opción sexual… ¿os imagináis en una discusión gritar al adversario “¡heterosexual, más que heterosexual!? (Esto sin entrar en la consideración del insulto como “falacia ad hominen”, que nada dice a favor, o en contra, de los argumentos esgrimidos… pero esto sería otro tema…)
b) El nacimiento de la conciencia de sujeto: Usando palabras de la psiquiatra Ana Távora, las consecuencias de lograr el “desalojo masculino” del centro vital interno de las mujeres. Un “descentrado” que permite la emergencia de la conciencia de sujeto, convirtiéndonos en “mujeres que tenemos intereses y queremos darles salida”.
Son personajes muy interesantes de esta película tanto la protagonista principal, Antonia, como su alter-ego masculino, Michelle. Tampoco podemos dejar pasar por alto la personalidad de Mara, y sin, lugar a dudas, la excelente relación que hay entre los integrantes de ese micro-mundo en la azotea. Una comunicación vida, sin tapujos, clara y directa.
Os recuerdo que la intervención completa de las ponentes está disponible en el enlace dispuesto para tal fin en la página “El Almacén”.
Y ahora ¡ÁNIMATE!!! DEJA TU COMENTARIO, TU REFLEXIÓN, TUS PENSAMIENTOS, TUS SUGERENCIAS…